Aunque el aire ,
aunque me abandone
adentro de esta tierra,
extensa y mutilada,
bajos cielos osamenta.
Aunque el cuerpo,
aunque cuerpo del otoño
infernado me atraviese
a través de sus ojos
orfandados.
Aunque el invierno,
aunque el invierno
se prolongue a las palabras
como el dardo hirviente
de unos labios.
Y el silencio sea fiebre
y la corriente voz temblorosa.
No temeré a la danza
imprecisa de la Libertad.
Me lanzaré como un pájaro del nido
porque escribo solo
para aprender a volar.
aunque me abandone
adentro de esta tierra,
extensa y mutilada,
bajos cielos osamenta.
Aunque el cuerpo,
aunque cuerpo del otoño
infernado me atraviese
a través de sus ojos
orfandados.
Aunque el invierno,
aunque el invierno
se prolongue a las palabras
como el dardo hirviente
de unos labios.
Y el silencio sea fiebre
y la corriente voz temblorosa.
No temeré a la danza
imprecisa de la Libertad.
Me lanzaré como un pájaro del nido
porque escribo solo
para aprender a volar.
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