viernes, 30 de noviembre de 2018

CUBIERTA

La noche vuelve a mis brazos
a cubrirme con su sombra plateada
Luna desnuda enamorada
se alza sobre bálsamo de agua,
tus ojos.
Se nos abren los caminos
me baño en silencioso firmamento
en barcas tu luz llega ámbar a mí orilla
desdibuja mi piel en almíbar de tu alma.
Y todo es cierto
La bruma aliviando el horizonte
hilando sueños de tu seda
Lloviendo a cántaros de pureza,
el rumor del amor sobre tu pecho.

MIERCOLES

Miércoles, 8 de agosto
Subtono ceniciento.
Te pronuncias como una luz distante,
Y mi corazón mengua
Como una luna
En el anverso del amor
Es miércoles, 8 de agosto.
médanos de silencio,
Y flores que se desdicen
entre lluvias
de fin de mundo.

CURIOSIDAD DE SER FELIZ

No puedo mirarte dos veces a los labios sin querer quedarme a dormir.
La forma en que me tratas de usted.
Tu gesto oscilante de hombre serio a niño.
Lo mucho que te preocupa
no defraudar a los que dependen de ti.
El entusiasmo con el que preparas los pequeños detalles.
No eres un hombre común.
Tu alma irradia como un astro
en mi noche.
Sé que eres ambicioso, porque puedes.
Y tú inteligencia no te va a parar hasta conseguir la vida que está a tu alcance.
Por eso se, que en el camino hacia los sueños has de ser tú el que tome las riendas.
Y yo al otro lado, con este mundo gobernado por mi sensibilidad.
Llegas y llenas aforo completo
y me obligas a salir de esta tristeza
de mi zona de confort,
la más absoluta desesperanza,
donde nada puedo perder.
Pero vuelves y vuelo,
y me nace la curiosidad de ser feliz.

SOY REFUGIO


Ese hombre me toca,
entra con sus palabras en mis vacíos.
Soy su instrumento de viento.
Su viento me ha encontrado bajo los escombros
de mi propia noche.
Ha prendido en mi pecho
su voz encandilada.
Y ahora soy refugio.
He guardado el agua de la lluvia,
y ahora quiero cerrar con él los párpados.
Hacer silencio en su cuerpo mi poesía.
de todas las calles un parque,
y de mi tristeza un pájaro
sobrevolando el cielo.

PULVERIZA

La noche es ciega,
su voz busca asilo
dentro de mi cuerpo.
El despertar de la ausencia
y la lentitud de las líneas
que conforman su rostro.
“Solo soy dueña del silencio
de una estrella que me fuga”
La luz del Sol me revela como una inercia.
Y sé que la ola jamás llegará intacta
a la gran batalla de la orilla.
Pero mi soledad es una rosa de Jericó
y le escribo alas porque la niebla
me pulveriza.


GRISAZUL

No quiero escuchar más esa melodía
de notas que se rompen como diamantes.
No quiero ver mi suelo grisazul
estrellado.
Ni el ciclo preciosita de las estaciones
El amor como una bandada de estorninos emigrando
Ardiendo en el irreversible fuego de las rosas.
No quiero ver más esa palabra blanca de la noche
que está tan sola.
Ni el circulo de la vida desdibujarse
En el peso pluma de tus labios ausentes.
Sólo la última cita a la luz de tus ojos
tus boreales arrancándome los otoños
desnudándome de tanta poesía.

CIELO DE LAS DOCE

Hay algo que te rompe las palabras
justo a la altura de la garganta.
En todo lo que escribes hay
un ruido de fondo
la lluvia, el mar,
esa radiofrecuencia
desintonizada.
Una llamada urgente
al infinito.
Eres contagiosa.
Azul, como suena la sombra
en la arquitectura de los corazones
de cemento de las sineras,
en las fuentes de los parques.
Letras como lágrimas
que se evaporan insignificantes
en la hoja y dejan de existir.
La aguja del vinilo que se rayó en el Sol
vuelve al ciclo de las doce,
duerme, pero sin creer.

MAUSOLEOS

MAUSOLEOS
Paisajes,son solo paisajes.
Tu muerte sigue viva.
Pasa páginas el mar.
El graznido del silencio
perfora a kilómetros
bajo corazones de tierra.
Un grito de fuego
se quedó a media voz.
Hay raíces de ti en mi,
descomponen
de las maneras más lentas
sus colores púrpuros.
Ese jardín abandonado,
el dolor, no ha dejado de crecer.
No hay nada que limite
con este estado de tristeza
en el que te encuentro,
trepando como zarza por mi piel
sobre mausoleos de amor.
***
En bucle, intacta
dejé aquella primavera
para salir huyendo.
Por no ver al Otoño
hacer poesía en las ramas
avivar los colores de la muerte.
Por eso la lluvia no encontró palabras,
ni los navieros armas para defenderse
de la melancolía.
Por eso silencié las hojas que estaban cayendo y no las escribí.
Por eso no volví a tocar tú máquina del tiempo,
mientras se velaban todas las fotos
en mis ojos.

MANSAMENTE

Sus ojos mojaban el mar.
Convergían entonces las orillas
tempestuosas,
en su cara llena de lunas blancas
guardaba un silencio rosa turbio
como el alba, una vocal vidriosa.
Se estrechaba en su talle la soledad.
Y así dormía el bullicio de la belleza,
caminaba descalza
sobre cada línea del horizonte,
quebrando como las rosas,
mansamente.
Después llama azul metálico
danzaba en medio de todo lo nocturno.
Se acostaba sobre la hierba
y hacía brotar la infancia
con todo su olor a lluvia.
Perfilaba las cursivas
en profunda sencillez
El océano la llamaba olvido
con su voz era senda virgen
y coral.

BUGANVILLA

Escucho el crepitar de la piel,
la buganvilla que crece en los patios enrejados.
Déjame leer todos tus códigos binarios
desencriptar en mensaje oculto de las flores,
que también está en tus ojos
y en cada astro silencioso.
Déjame escuchar pálpito del fuego
a cielo abierto,
la melodía ópalo que compones
en la materia oscura de este mundo.


VINILO

Hay algo que te rompe las palabras
justo a la altura de la garganta.
En todo lo que escribes hay
un ruido de fondo
la lluvia, el mar,
esa radiofrecuencia
desintonizada.
Una llamada urgente
al infinito.
Eres contagiosa.
azul, como suena la sombra
Letras como lágrimas
que se evaporan insignificantes
en la hoja y dejan de existir.
La aguja del vinilo que se rayó en el Sol
vuelve al ciclo de las doce,
duerme, pero sin creer.


2 DE NOVIEMBRE

Piel, 2 de Noviembre,
piel que se oxida
bajo capas de tierra húmeda.
Llanto, 2 de Noviembre,
incontenible llanto.
La barbarie de cada pedacito,
blanquísimo y rutilante.
Rostro, 2 de Noviembre,
rostro discurso que aborrezco.
Estrella huidiza y tenebrosa.
Noche , 2 de Noviembre
quebrada,
una flor nacida celulosa
luna paciente de venganzas
fosforece.

APRENDER A VOLAR

Aunque el aire ,
aunque me abandone
adentro de esta tierra,
extensa y mutilada,
bajos cielos osamenta.
Aunque el cuerpo,
aunque cuerpo del otoño
infernado me atraviese
a través de sus ojos
orfandados.
Aunque el invierno,
aunque el invierno
se prolongue a las palabras
como el dardo hirviente
de unos labios.
Y el silencio sea fiebre
y la corriente voz temblorosa.
No temeré a la danza
imprecisa de la Libertad.
Me lanzaré como un pájaro del nido
porque escribo solo
para aprender a volar.


TENDENCIA


Estoy a oscuras con algo invisible,
me defiendo.

Algo mi dice que es invierno,
que la luz está detenta,
que la noche rígida sobre mármol negro
retrotrae la marea a la garganta

Estoy a oscuras con algo invisible,
mis ojos no saben mentir,
mientras vuelvo al origen
nada me pesa.

Soy libre de sueños en falso.

Soy algo más grande que una flor,
puedo esconder toda esencia del infinito
en una lágrima.

LUZ REBELDE

LUZ REBELDE.
Atraído por los aromas penetrantes,
me creíste frágil pétalo de amor.
Pero te equivocaste.
Todo de papel mi cuerpo,
siempreviva.
Todo mi llanto,
corriente hasta el mar.
Toda mi luz,
sombra, en constante rebeldía.

MATERIA DEL SILENCIO


De palabras,
que jamás se pronunciaron.
Que se enredaron,
en la comisura de los labios.
Se hicieron hiedra y olvido,
madrigueras frías
en el alma
con los años.
De versos,
que jamás tocaron tinta.
Que quedaron,
sólo en hoja blanca.
Enquistados
en el corazón
haciendo inviernos,
Desolados Otoños escarlata.
De caricias
que quedaron,
atrapadas en las manos.
Que no se echaron
a las calles de tu cuerpo.
Y en mis dedos,
se hicieron lluvia
y en la lluvia
se hicieron charcos,
mis dedos.
De pasiones que ardían
y quemaron
y quemaron
y quemaron
De amor,
silencioso amor,
no consumado,
y consumido.



BELELLE

He respirado tu multitud
y he preferido mi soledad.
Ir a mi silencio de hojas
descalza de pasos,
vestida de vientos,
sin más sendero
que dejar tu huella
en el asfalto.
Disiparme entre la niebla
en el corazón del bosque.
Ser latido y llamarme lluvia
-como mi tierra-
alcanzar la cumbre, a solas,
vencer el frío que me vence.
Bañarme en aguas tersas,
hasta sentirme clara
y viva como los alisos,
a orillas de mi Belelle.


EL OCASO DE LA ROSA
Vigoroso crece en el aire
el tallo verde y vibrante.
Se alza en círculos errantes,
atrapando las caricias del Sol.
Sabe de la fortuna,
que en sus entrañas reserva.
Son necesarias las espinas,
Para que la rosa florezca.
La densidad infinita en un punto,
guarda el capullo, su Universo latente.
Big Bag de fucsias y magentas.
Explota, sin reserva, todo su amor.
Y es cuando la rosa altiva y tersa,
en el punto máximo de su belleza,
expone también toda su fragilidad,
su terciopelo, su olor...
Efímera y fugaz existencia,
cuyo fin último no es más que enamorar,
la atención de quién la observa.
Comienza la flor a aceptar su quimera,
a secarse en su sueño profundo.
Desnuda, brama su alma ante el mundo...
sus amarillos, azules y violetas.
Se estremece, perenne infinita en la memoria.
Se desploman, sus pétalos sobre la mesa.
Se consume, en negros y borgoñas
Y aún así sigue siendo bella...
En su Ocaso,
la rosa.